Los conductores que circulaban anteayer y ayer, alrededor de las ocho y media de la tarde, desde Ribeira a Boiro por el acceso provisional se quedaron perplejos. De repente, la circulación empezó a ser lenta como una tortuga y, al intentar adivinar qué sucedía, se dieron cuenta, los dos días, de que un grupo de moteros, formado por unos quince pilotos vestidos con chalecos fosforitos, transitaba en grupo y a una velocidad que rondaría los 30 o 40 kilómetros por hora. ¿Hechos aislados? Todo hace indicar que no. Aunque oficialmente no se habla de una protesta, coincide con un comunicado de los aficionados a las dos ruedas para pedir que haya guardarraíles de doble bionda y, además, distintas fuentes atribuyeron lo sucedido a una movilización.
Es más, por lo que contaban distintas personas, lo más probable es que este tipo de acciones se sucedan en los siguientes días, tanto en dirección Padrón como a la inversa. Los moteros no tienen previsto salir en masa ni realizar una protesta que cause un auténtico caos de tráfico, sino una campaña más tranquila y lenta, con pequeños trastornos circulatorios, que esperan que arroje más resultados que cuando, hace ya meses, se enfrentaron frontalmente a la Consellería de Política Territorial por no poner guardarraíles dobles en la autovía barbanzana.
Y es que la consellería hizo caso omiso a sus reivindicaciones. No en vano, la mayoría de los guardarraíles de la nueva carretera ya están colocados y las ansiadas dobles biondas de los moteros no aparecen por ningún lado. De todas formas, esta circunstancia no causa demasiada sorpresa, ya que la socialista María José Caride jamás se comprometió con su causa y lo máximo que llegó a decir fue que se pondrían dobles guardarraíles «onde fagan falta».
De todas formas, los moteros han decidido rebajar el tono con la consellería. Más allá de la ralentización del tráfico de la que todavía no hablan de forma oficial, la agrupación motera emitió un comunicado pidiendo a Política Territorial que les «tienda la mano» para que la doble bionda llegue al fin al trazado. Insisten en que ahora que las obras están a medio camino es el momento indicado para ponerse manos a la obra con la petición del colectivo.
«La moto quiere vivir »
Que los vehículos a cuyos lomos viajan «quieren vivir» parece ser el nuevo lema adoptado por los moteros para seguir adelante con su petición a la consellería. A mayores, en el comunicado también indican que los guardarraíles actuales pueden provocar amputaciones e incluso la muerte de pilotos en caso de accidente.
Como ya hicieron hace meses, aunque ahora de una manera mucho más cordial con la consellería, hablan de que la instalación de los dobles guardarraíles dejaría atrás la imagen de una carretera temeraria y la convertiría en un trazado seguro. Dicen que su propuesta es la que impera en los países más avanzados de Europa.
Fuente: La voz de Galicia